casa ewok

Ubicación: Camino del Michai
Año: 2016
Superficie construida: 280 mt2.
Arquitecto: Nicolás Fones Claro + Antonio Aros
Fotografía: Antonio Aros


El sitio se encuentra en un sector de la ciudad marcado por una topografía irregular con pendientes y desniveles propios de los faldeos cordilleranos, rodeado de zonas con una densa vegetación y enfrentando una quebrada que permite a las vistas tomar un rol protagónico. 

Estos elementos fueron dando forma a una casa que debe mirar, integrar y convivir con los paisajes, la naturaleza y el entorno. 

La fuerte pendiente se estableció como el primer desafío, donde comprender la posición y orientación que debía tomar la casa era fundamental para aprovechar las vistas y la integración con el exterior. De esta manera se decide emplazar la casa sobre un gran muro-zócalo que dará forma al acceso de la vivienda, conformará el patio y elevará la casa a una cota donde la calle pública y la circulación vehicular desaparece con respecto a las vistas hacia el paisaje. Junto con esto, el volumen principal de la casa se orienta en búsqueda de las zonas verdes más densas del sector, evitando contaminar las vistas con construcciones aledañas y manteniendo la privacidad con respecto a sus vecinos. 

Otro de los desafíos del proyecto fue fortalecer la relación entre el exterior e interior de la casa. Aquí la ubicación del volumen principal, emplazado estratégicamente en la parte alta del terreno, permitió generar que las vistas y las circulaciones interiores de la casa pudieran conectar los dos tipos de exteriores predominantes en el proyecto conformados por el talud, la casa y la pendiente. De esta manera, a través de ventanales capaces de abrir el espacio de manera completa, se genera una conexión transversal de la casa con respecto a sus exteriores dejando el living comedor integrado completamente a los patios, terrazas y jardines.

El cruce entre espacios interiores y exteriores se transforma en la esencia del proyecto donde un patio, una terraza o una vista al exterior acompaña siempre cada uno de los recorridos dentro de la casa. Un doble patio en el acceso, un living comedor conectado trasversalmente con un patio y una terraza o un árbol que acompaña verticalmente ambos pisos de la casa son algunos ejemplos de la relación interior y exterior. 

Lo mismo sucede en la cocina, donde se diferencian los usos cotidianos creando una zona de trabajo definida por un mesón isla y otro sector de comedor de diario conectado a un talud verde a través de un gran ventanal. 

En cuanto a la materialidad, se privilegian los materiales como el hormigón en el primer nivel, destacando su altura de 2,90 mts. con un cielo tableado y un porcelanato en toda su extensión contrastando con el material vegetal de su entorno cercano. 

Los colores neutros y materiales sobrios son utilizados como criterio en toda la casa y permiten poner énfasis en la decoración y en la personalidad que los propietarios quisieron dar a su hogar.